Órgano del Comité Central del

PARTIDO COMUNISTA MARXISTA LENINISTA DEL ECUADOR

En esta Edición

Editorial

Artículos

  • Revocatoria del mandato
  • País

    Artículos

  • ¿Plataforma política para Correa?
  • Dahik no es un perseguido político, es un delincuente
  • Las petroleras privadas se frotan las manos
  • Ecuador en camino de la dependencia hacia China
  • La revolución ciudadana acomoda las leyes para apoderarse de los bosques
  • El pueblo hizo retroceder a Barrera
  • “reconciliación de la patria”
  • Jorge Escala exige documentación del gasto del Ministerio de Coordinación Política
  • Correa tiene miedo a la participación estudiantil y a la autonomía universitaria
  • El gobierno se desentiende de los docentes
  • Poner fin al acaparamiento de la tierra
  • Lucha y organización

    Artículos

  • Rosa de Agosto
  • Formación

    Artículos

  • El ciclo histórico del dominio de la burguesía como clase
  • La revolución no se hace, sino se organiza
  • Crisis y quiebra de la economía griega
  • Por el camino de...

    Artículos

    JRE

    Artículos

    Género

    Artículos

    Cultura

    Artículos

    Humor

    Artículos

  • Pepito el ortiguero se prepara para regresar a clases
  • Internacional

    Artículos

  • Gobierno reprime los reclamos del pueblo
  • Los Zetas, organización educada y financiada por el imperialismo
  • Diálogo para una salida política
  • Portada

    Artículos

  • El pueblo de Quito hizo retroceder a Barrera
  • En la mira

    Artículos

    Sección: JRE

    Los inquiridores

    José Saramago

     

    publicado el: 27 de julio de 2010
    POEMA

    El mundo está cubierto de piojos:

    No hay palmo de tierra del que no chupen,

    Ni secreto de alma que no acechen

    Ni sueño que no muerdan ni perviertan.

    En sus lomos peludos se divierten,

    Siendo amenazas, todos los colores:

    Los hay castaños, verdes, amarillos,

    Los hay negros, rojos y grisáceos.

    Y todos se encarnizan, comen todos,

    Acordes y voraces en su intento

    De dejar, como restos de banquete,

    En el erial terrestre huesos mondos.