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Triunfa la lucha en Industrias Catedral

Viernes 7 de julio de 2017

En la ciudad de Ambato, después de una lucha sostenida desde noviembre de 1977 hasta finales de febrero del siguiente año, los obreros de la fábrica de velas y fideos Industrias Catedral triunfaron por las conquistas alcanzadas como el reingreso de cinco compañeros, y para todos y cada uno de los trabajadores: un aumento de 15 sucres diarios en los salarios; 300 sucres por una sola vez, de compensación en la demora en el aumento de los salarios; 50 sucres semanales por transporte y refrigerio; compromiso de cumplimiento por parte de los empleadores de disposiciones legales y del contrato colectivo en cuanto a salarios, recargos, ropa de trabajo, local sindical, etc.

Especial importancia tuvo esa victoria, porque fue una empresa en la que los patronos utilizaron los más atrasados métodos de explotación y opresión en contra de los trabajadores, mayoritariamente de origen campesino y cuyas organizaciones sindicales permanecieron inactivas durante varios atrás.

Los obreros avanzados de Industrias Catedral unieron paso a paso a sus compañeros, analizando con ellos sus duras condiciones de vida y de trabajo, venciendo las dudas y los temores, logrando cada vez mejores asambleas, convirtiéndolas en reuniones de denuncia de la brutal explotación capitalista, vislumbrando juntos el camino de la lucha. Luego de años de soportar tanta injusticia, los obreros enfrentaron con valentía a los patronos, movilizándose a las audiencias en la Inspección del Trabajo, resistiendo los atropellos en la propia fábrica, buscando la solidaridad de otras organizaciones sindicales de base, desarrollando una activa propaganda en diversas formas, oponiéndose con firmeza a los despidos y a las migajas engañosas con las que respondieron los empleadores, señalando sin miedo, una y otra vez, la verdad sobre la explotación y los abusos y reclamando con fuerza sus derechos.

Los obreros aprendieron que los derechos del pueblo se logran con unidad, organización y lucha; que solo por ese camino es posible conseguir el respeto a la organización obrera.

Los sindicalistas organizados en el Comité de Empresa y el Sindicato expresaban: “La experiencia que hemos vivido nos ha enseñado el gran valor de la unidad de nuestra clase y, por lo tanto, nos compromete a entregar una efectiva solidaridad cada vez que los trabajadores de cualquier empresa vayan a la lucha por sus derechos”.