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Transparencia en las cifras

Martes 11 de julio de 2017

Lo constante durante el gobierno de Rafael Correa fue presentar las cifras económicas del país de tal manera que “demuestren” un país en permanente desarrollo y a veces -cuando la realidad era inocultable- con problemas circunstancales, pero pasajeros. Y la verdad es que muchos ecuatorianos creyeron, y aún creen, que el correísmo tuvo la capacidad de provocar un verdadero despegue económico del Ecuador.
Ahora, como la situación es practicamente insostenible, algunas de esas cifras ha debido ser “transparentadas” por el Gobierno, aunque no de manera total. Las denuncias de las organizaciones sociales, populares, partidos de izquierda ganan razón porque exigieron a Correa hiciera públicos los datos reales de la economía del país.
Es necesario que se sinceren las cifras de todas las instituciones relacionadas con el manejo económico: ministerios, Banco Central, IESS, etc, porque los ecuatorianos tienen el derecho de saber cuál es la verdadera situaicón en la que se encuentra la economía del país. En estos días el gobierno ha debido reconocer cifras que antes eran ocultadas, como la deuda con el IESS, la deuda con los maestros jubilados, el déficit presupuestario; en otros casos quieren ocultar su mala administración para no afectar a la reputación de “la década ganada”.
¿Cuál es el verdadero déficit presupuestario, ¿A cuánto asciende el monto real de la deuda externa, así como la deuda interna? ¿Qué ocurre con la reserva monetaria?, ¿Cuál es el verdadero déficit del IESS?, ¿Cómo se han invertido los recursos establecidos en el presupuesto general del Estado? son algunas de las interrogantes que el gobierno de Moreno debe responder.
Tiene la obligación de transparentar todas las cifras aunque eso signifique reconocer el fracaso de la política económica de “la revolución ciudadana” los últimos 10 años, cosa que para muchos no es novedad, sin embargo es indispensable que así lo haga el gobierno.
Esta debería ser una de las exigencias que las organizaciones populares deberían plantear en el diálogo convocado por Moreno.