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100 años de la revolución bolchevique

La alianza de la clase obrera, el campesinado pobre y medio en la Revolución de Octubre y la construcción del Socialismo

Martes 25 de julio de 2017

El partido bolchevique logró superar todos los escollos, todos los problemas para que la alianza de la clase obrera y los campesinos se convierta en una realidad. Juntos construyeron el Socialismo.

Tomando como referencia el artículo con el mismo nombre suscrito el Partido Comunista Peruano (Marxista – Leninista) y publicado en la Revista Unidad y Lucha No. 34.


Este año se cumple el primer centenario de la victoria proletaria de Octubre, la primera experiencia en la construcción del Estado de la Dictadura del Proletariado, en el que el pueblo trabajador ejerce su fuerza organizada de clase para enfrentar a las clases explotadoras.


La situación de la clase obrera y el campesinado rusos, antes de la Revolución de Octubre

Los escritos de Lenin exponen una situación insostenible de la clase obrera rusa que debía soportar la explotación en las fábricas y la opresión del zarismo. El partido bolchevique centró su accionar en la propaganda, agitación, organización y educación de los trabajadores en base a sus propias experiencias de lucha para que pase de ser un clase en sí a ser una clase para sí.

Los bolcheviques en su decisión de despertar la consciencia de otros sectores sociales plantearon un programa para enfrentar el problema campesino afectado por la explotación feudal, por los comerciantes intermediarios que pagaban bajos precios a sus productos. “El campesinado estaba oprimido por las vetustas relaciones sociales del sistema feudal y también por el creciente flujo del desarrollo del mercado capitalista, que arruinaba al campesinado pobre y medio que basaba su economía en la producción individual”. Los campesinos rusos eran la mayoría de la población, el 80%. Dentro de esta población estaban incluidos los kulaks, grandes terratenientes, unos treinta mil, que poseían grandes extensiones de tierra y contrataban campesinos para las actividades de labranza. Eran la burguesía rural con fuertes vínculos con el zarismo, fueron una clase contrarevolucionaria.


El campesinado pobre y medio y el carácter popular de la revolución

El campesinado, además de los kulaks, estaba compuesto por capas medias y bajas. Los campesinos medios utilizaban la fuerza de trabajo familiar para producir sus pequeñas extensiones de tierras, tienen medios de producción. Esta capa social estuvo en disputa entre el partido bolchevique, el zarismo, los kulaks y otras fuerzas políticas. Los bolcheviques vieron en ellos el germen para alentar la economía socialista en el campo a través de los koljoses que fueron granjas colectivas. La primera apareció en 1917, pero se generalizaron a partir de 1928.

El campesino pobre no tenía tierra suficiente ni para subsistir, si es que la tenía, por lo que se veía obligado a vender su fuerza de trabajo tanto a los kulaks, como a las fábricas en las ciudades a donde se veía obligado a migrar convirtiéndose en obrero.


El campesinado, la dictadura del proletariado y la construcción del socialismo

Al triunfo de la revolución es la clase obrera la que toma el poder. Entre sus decretos iniciales incluye uno que declara a las tierras de propiedad estatal y autoriza a que los campesinos pobres las tomen e inicien su labranza. Días después convoca a un congreso campesino en el que los bolcheviques apenas representan la quinta parte de los delegados. A este evento asisten todos los sectores involucrados con la tierra, incluso los kulaks. La mayoría de delegados pertenecen al partido social-revolucionario, vinculado a los campesinos. Incluso existen voces exigiendo la renuncia de Lenin, aun así éste asiste y propone que el Congreso acepte lo actuado hasta el momento. Tras arduas negociaciones en el mismo Congreso y fuera de él se logra acuerdos. Al final del Congreso Lenin es vitoreado y desde ese momento “todo el Poder del Estado pasa íntegramente a manos de los Soviets de Diputados obreros, soldados y campesinos”, concretándose la alianza obrero-campesina que se la venía promoviendo desde mucho antes por los bolcheviques.

Pero entregar las tierras a los campesinos no es una medida socialista, Lenin explicó así esta medida en su discurso al primer año del triunfo de la revolución: “camaradas, cuando el proletariado petrogradense y los soldados de la guarnición de esta ciudad tomaron el poder, sabían perfectamente que la organización de la nueva vida en el campo presentaría grandes dificultades; que en esta labor sería necesario avanzar de manera más gradual, que constituiría el mayor absurdo intentar imponer por decreto y por ley el laboreo colectivo de la tierra; que eso podría ser aceptado por un insignificante número de campesinos conscientes, pero que la inmensa mayoría de los campesinos no se planteaba esa tarea. Y por eso nos limitamos a lo que era absolutamente indispensable para el desarrollo de la revolución: no adelantarse en modo alguno al desarrollo de las masas, sino esperar que el avance dimane de la propia experiencia de esas masas, de su propia lucha. “.

Luego, la guerra civil trajo graves afectaciones al campo. Los bolcheviques reaccionan permitiendo que los campesinos vendan sus productos libremente, reactivando la economía. Lenin, cinco años después en su informe ante la III internacional, sostuvo que el hambre que agobiaba a los campesinos fue superado.

Con los años la Revolución de Octubre demostró que solo el Socialismo es capaz de emancipar al campesinado de las distintas formas de explotación y opresión, por ello los campesinos se unieron a la lucha revolucionaria y a la defensa del Socialismo.