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Paro en el sector de la salud

Martes 5 de septiembre de 2017

En el mes de julio de 1978 se registraron acciones de lucha en el sector de la salud que exigían al gobierno una atención oportuna a sus demandas.

Una de esas acciones fue la de los internos de los hospitales de la Junta de Beneficencia de Guayaquil que se declararon en paro, en procura del pago de sus haberes y de una mayor atención presupuestaria para los hospitales en los que existían falta de equipamiento, de medicinas e incluso de personal suficiente para que puedan atender como es debido a la población.

El paro también se extendió a la ciudad de Milagro en la que los internos del hospital León Becerra tuvieron la misma actitud, dado que no les pagaban durante tres meses y el hospital afrontaba problemas debido a la carencia de implementos y a la falta de los más elementales medicamentos, pues ni siquiera había anestésicos ni coagulantes suficientes, por lo que no se podía proporcionar una adecuada atención al público; muestra de ello era que, de acuerdo al relato de un médico que participaba del movimiento, el equipo de rayos x estaba dañado desde hace mucho tiempo y no había fondos para hacerlo reparar.

Los médicos rurales que laboraban en la provincia de Chimborazo realizaron un paro preventivo el miércoles 28 de junio, exigiendo mayor atención por parte del Ministerio de Salud Pública. Asimismo, durante tres meses que dichos profesionales se encontraban impagos y lo que es peor aún no podían trabajar ni desarrollar sus actividades con normalidad, debido a que los centros y subcentros de salud rurales, carecían de medicinas e instrumental necesarios para atender a los miles de pacientes necesitados de atención en esos locales de salud.

Las campañas de medicina preventiva no eran cumplidas en su totalidad en esa provincia, por la falta de presupuesto suficiente para cubrir las necesidades de la población del Chimborazo, en la que los índices de enfermedades como la mortalidad infantil eran muy altos.

La realidad de aquella época se mantiene en la actualidad, como consecuencia de las políticas de los gobiernos antipopulares, militares o civiles, que han beneficiado a los intereses de los mercaderes de la salud.