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Correa

Cabeza de la corrupción

Martes 10 de octubre de 2017

Rafael Correa se jactaba de tener control sobre todo, justamente por eso es imposible creer que no sabía de los atracos que se producían en su administración; es más, solo un ingenuo podría creer que él no formó parte de ello.

En esta década se construyó y consolidó la corrupción en el Gobierno de forma institucional, con Alianza País como el principal gestor y Rafael Correa como la cabeza de todo este entramado.
Ellos estructuraron desde el poder una dinámica a favor de sus intereses, de los grandes grupos económicos de poder que los apoyaban y de los grandes monopolios internacionales.
Para conseguirlo se dotaron de una legislación que la aseguró: Concentración de poder en el ejecutivo; contratación pública sin filtros, sin concursos, a dedo y “por emergencia”; calificar todo lo relacionado con la corrupción como el peculado, cohecho y enriquecimiento ilícito como delitos menores; reducción de pena, indulto presidencial y “fecha de expiración” para dichos delitos; trabar la investigación por enriquecimiento ilícito y peculado; Impedir la fiscalización en la Asamblea, entre otros tantos entramados. Y fue precisamente Rafael Correa, como primer mandatario quien logró viabilizar y garantizar el encubrimiento y el funcionamiento ilícito de la economía y del Estado a través de la ley. Además, resulta inconcebible y hasta cínico afirmar que Correa, como presidente, era el hombre “santo” entre tanto corrupto y que desconocía todo lo que se hacía en el gobierno, principalmente desde la Vicepresidencia. Cómo alguien que concentró en sus manos todo el poder por una década, se atreve a decir que no sabía lo que sucedía en el fondo.
La defensa a capa y espada que hizo Correa en infinidad de ocasiones de gente que al final se comprobó su responsabilidad en casos de corrupción demuestra la complicidad en todos aquellos actos que salieron a la luz. A pesar de que Correa “supo” cuidarse las espaldas, los indicios contra él comienzan a aparecer, pues es innegable que fue conocedor y beneficiario de esta red.
Ahora muchos hablan de una “responsabilidad política” que tendría el ex Presidente de la República, Rafael Correa, pero evidentemente su responsabilidad va más allá de eso. Es por eso que las organizaciones sociales exigen que sea investigado, procesado y juzgado por todos los casos de corrupción perpetrados en su gobierno.